Mendoza avanza en la construcción de la represa Portezuelo del Viento en un contexto de crisis hídrica que afectaría tanto la calidad como la cantidad de agua de los ríos que alimentan las zonas productivas de las provincias de Mendoza, Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires.
El Río Grande, donde se construirá la represa Portezuelo del Viento, es el principal afluente del Río Colorado que hace de límite entre las provincias de Mendoza y Neuquén, y luego entre La Pampa y Río Negro, para desembocar en la provincia de Buenos Aires. Es un río cuya cantidad de agua depende del derretimiento de la nieve, que en los últimos años ha disminuido notablemente lo cual impacta en el caudal de agua del mismo. Mendoza reclama su uso desconociendo esta situación y amparándose en acuerdos interprovinciales realizados hace más de 40 años a través del COIRCO.
El conflicto en torno a la construcción de Portezuelo del Viento es básicamente una lucha por el agua. Quienes trabajamos la tierra necesitamos el agua para producir alimentos. Nuestra necesidad como campesinos y campesinas se enfrenta a la de los políticos y empresarios que utilizan el agua como un recurso económico.
Necesitamos el agua para trabajar la tierra!Necesitamos el agua para vivir!
Por eso le decimos NO a la represa Portezuelo del Viento. El agua se defiende, NO se vende.